Los tres días de Lorca: Atracón de orientación


Entre la Maratón de la Almudayna y la Carrera de Ricote, que mejor que estirar las piernas haciendo orientación por tierras lorquinas. Pues entonces: empacho orientativo en “Los Tres días de Lorca”.



Primer día, Carrera Media en Fuente Atocha Oeste:

Al salir conservador, pues todavía no estaba para muchos trotes después de la Almudayna, soluciono los primeros 7 controles con facilidad, son balizas muy juntas donde se necesita correr poco y pensar mucho ¡ideal en mi situación!


Este buen comienzo de carrera me anima a aumentar el ritmo, completando las siguientes 7 postas a una buena velocidad y casi sin fallos. De la 11 a la 12 soy excesivamente conservador, bajándome por la rambla y asegurando así muy bien el cortado.

A partir de aquí, coincido con otros corredores que aparentemente hacen mi carrera, pero yo voy bien y me concentro en lo mío. Aun así, los tres fallamos en la 17, saliendo muy al norte en el camino. Me recupero con facilidad y afronto la última parte de la carrera con muchas más fuerzas de lo que podía esperar.

Terminando la carrera con buenas sensaciones.
Buenas sensaciones en una carrera de 5.57 km. y 157 m. de desnivel positivo.

Segundo día, Carrera Larga en Fuente Atocha Este:

Espoleado por el buen resultado del día anterior, salgo a tope, pasándome la 1ª baliza. Intento relajarme, pues esto acaba de empezar, pero vuelvo a fallar en la 3ª. Después de tantos fallos intento asegurar en la 4ª utilizando los cultivos como punto de apoyo, pero conforme me acerco a ellos me doy cuenta de que es la peor opción y tirando de piernas, me subo por la ladera para caer en la rambla consiguiendo así encontrar la 4ª con facilidad pero muy cansado.


Intento centrarme, pues todavía falta mucho y yo ya estoy muerto. Aflojo un poco el ritmo y soluciono bien los siguientes tramos. Hasta que salgo hacia la posta 8. Me relajo, es muy fácil, solamente hay que bajar por la ladera y te das de morros con ella. Pero bajo, bajo y bajo hasta que llego a la rambla principal, y ahora ya no sé a qué altura estoy. Intento reubicarme, encontrar la curva exacta de la rambla, pero termino buscando la baliza a la desesperada. No la encuentro, no quiere aparecer. Y al final, como por arte de magia, aparece. ¡Pero si por ahí ya había pasado! ¿Dónde estabas tú antes? ¡Seguro que te acaban de poner!

No tengo tiempo para esperar la respuesta de la baliza, pues he perdido mucho tiempo y aún me queda más de la mitad, pero ahora con menos ganas. Intento no fallar mucho en el bucle y reservar las piernas para el final, que según veo, se va a poder correr. Pero mis piernas ahora si que están cansadas, y aunque corro, no encuentro las balizas. Me he confiado, no son tan fáciles como parecían, y cuando llegas sin oxigeno en la cabeza, no las ves.

Malas sensaciones en una carrera de 11,53 km y 426 m. de desnivel positivo.

Tercer día, Carrera Urbana en el casco antiguo de Lorca:

Amasijo de calles, callejones, escaleras, plazas, iglesias y parques, alguna cuesta que otra, muchas piernas para correr y un montón de balizas para buscar. En este tipo de carreras la concentración es lo más importante. Hay que cumplir a rajatabla la máxima de la orientación, pensar y después correr y si puedes muy deprisa.

Largas escaleras
Sorprendentemente no pierdo la concentración en el trascurso de la carrera, desplazándome a una gran velocidad en los tramos de amplias calles y frenándome un poco en las enmarañadas callejuelas del noroeste del mapa. Intento leer  lo más rápidamente posible, siendo consciente de que no siempre elijo la mejor opción, pero no tardo nada en decidirme.

Un fallo en el Gps impide que plasme el recorrido
Tras la carrera analizo el recorrido y me doy cuenta de algunos fallos:
  1. De la 7 a la 8, no me percato de que por el torreón se podía bajar. Tengo que rodear hacia el norte del mapa, haciendo uno de los peores parciales de todos los corredores. Un fallo de un minuto.
  2. De la 12 a la 13, no decido meterme por las callejuelas y aseguro bajando hacia el sur. En este tramo relajo un poco la cabeza, pero tardo más.
  3. De la 20 a la 21, alcanzo a Guillermo Mulero (Murcia O), al intentar dejarlo me despisto teniendo que ser rescatado posteriormente por mi contrincante (pero amigo).

Y aun con estos fallos, una carrera buenísima, donde se me estropeo el gps, por lo que no puedo compartir los datos.

Dar las gracias al Club de Lorca Orientación por ofrecernos estos tres días de excelente organización, que me han servido para recuperarme de vista a Ricote, pero eso es otra historia que contaré en la próxima entrada.


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