Recordando el 2013

Uno de enero, a las puertas de otro año cargado con ilusiones renovadas: nuevas pruebas que junto con aquellas a las que no suelo fallar y alguna que otra aventura, prometen que esta temporada será muy completa y entretenida. Siempre de la mano de  The North Face la marca deportiva de la que me siento muy orgulloso de seguir siendo su embajador 



Pero antes miremos hacia atrás, al ciclo que nos deja. Recordémoslo para aprender.

Este año ha quedado dividido claramente en dos partes: Una primera más centrada en carreras de larga distancia con el objetivo final de hacer mi primera carrera de más de 100 km. Y la segunda concentrado en las carreras de la Liga Murciana.

El salto a los 100:

Siguiendo un poco la tendencia de un gran grupo de los integrantes de SENDA, me planteo en participar en los 115 de Peñagolosa, este año campeonato de España de Ultradistancia. Empieza un periodo de intentar sacar tiempo para tiradas largas, no consiguiendo tantos kilómetros como serian deseables para este reto.

El camino hacia la carrera me enfrenta a dos pruebas, la ya conocida y muy mejorada II Perimetral a Benissa (65 km. 3500 d+) donde empezaría una historia de amor-odio (deportivamente hablando) con dos esplendidos corredores: Antonio Ibarra y Ángel Mayor (los dos del Roller Masters) que me ha ido acompañado durante la mayor parte de las carreras de este año.

Seguido por Ángel en la Perimetral
Antonio en la Arista de Bernia

Y para acercarme a las sensaciones de una carrera larga, probé en el proyecto de Carlos Marín (Compañero de SENDA) en la primera edición de  la Evolution Trail (70 km. 3600 d+) un circuito muy corredor donde me di cuenta, que seguro que me tocaría sufrir en los últimos kilómetros de mi desembarco en los 100.

En la Evolution
En Peñagolosa todo era nuevo, una ultra es diferente a todas, no sabes si vas deprisa o despacio, si comes mucho o poco, si te hidratas, si te afectará el sol o el frío de la noche, no sabes nada. Todo era desconocido para mi e intenté ir lo más conservador posible. Tuve momentos buenos y otros de sufrir. Pero sobre todo me quedo con esos últimos  kilómetros en compañía de Alberto Plazas (aun en La Costera Sur Trail) y la magnífica Teresa Nimes (compañera de SENDA), con los que atravesé el arco de meta de esta carrera de 118 km y 5.500 d+.




Una vez cumplido el primer objetivo: descanso, verano y mucho tiempo para recuperar las uñas perdidas.

La Liga Murciana


Después del verano había que cambiar el chip, ahora tocaban cortas y rápidas carreras compitiendo con  una gran cantidad de nuevos buenos corredores. La liga iba a ser dura, pero nunca creí que tanto.

La primera ya la habíamos corrido y más o menos salí bien parado. Cieza iba a ser el primer toque que el Roller daba encima de la mesa y aunque SENDA estuvo a la altura de su enviste con el tercer puesto de Carlos Marín y mi cuarta posición, ya se mascaba la futura hegemonía de este Club unionense.

Carlos Marín
En la carrera del Valle mejore tiempo pero empeoré posición. Me di cuenta de que tendría que luchar con mucha gente para mantenerme en las posiciones delanteras, todos conocidos, corredores que estaban evolucionando, creciendo a la misma vez que este deporte en Murcia.

Perseguido en el Valle
Me presente a Ricote, una de mis pruebas preferidas, con muchas ganas, pero un mal día dio al traste con todas mis ilusiones de mejora. El deficiente entrenamiento estaba empezando hacer meya.

La siguiente era de las duras, la Yeti me la plantee de forma relajada, no tenía el cuerpo para apretar y me deje llevar, controlando mucho en las bajadas y reservando fuerzas para el cortafuegos. Empeore marca y posición, pero termine contento ya que sufrí  poco. Aunque termine apretado por Fran Fuertes.



El cuerpo me pedía que parase, pero como casi siempre no hice caso y me presente en La Unión, la casa de los Roller, para participar en el Campeonato Regional. No   tenía pretensiones de nada, solo de correr en casa de mis amigos, siendo testigo en primera línea de la supremacía total de este gran club.

Campeones Regionales
Las cosas parecen que no mejorarían y me veía atascado en un bucle del que no podía salir: si  no entrenas no corres rápido, si no corres rápido no ganas, si no ganas te desanimas, si te desanimas no entrenas y otra vez en el principio del bucle.

También hay buenos días y aunque amaneciera lloviendo, con frío y algo de viento la de Cartagena brillo para mí. Corrí en un circuito muy mejorado y montañero, acompañado durante mucho tiempo por Ángel Mayor y solamente un despiste por mi parte, hizo que no nos jugásemos al sprint la cuarta plaza.



Para terminar el año me presente en la Falco, una maratón de montaña después de solamente cuatro días de Cartagena. Aproveche las  buenas vibraciones que todavía estaban, terminando el año con un segundo puesto que me supo a gran victoria.


He acabado con muchas ganas y con dos muy buenas carreras, aun así, me cuesta sacar tiempo para entrenar, cada vez me cuesta más sufrir, no en el entrenamiento, sino para comenzar a entrenar.

La Orientación

Paralelo a las carreras por montaña sigo la liga de orientación. Este año ha sido un poco sosa. En mi categoría (H-35) no ha habido competitividad, ya que en la mayoría de carreras, mis competidores más directos no han estado. O por lesión o por trabajo, me he sentido muy solo y en ocasiones aburrido. Me gusta competir y correr solo no es correr, es entrenar.
Pensando por las calles de Lorca
En cuanto a los resultados, lo de siempre: balizas buenas salpicadas por grandes fallos. Si el entrenamiento en montaña es clave para avanzar, en la orientación lo es aún más, mis piernas siguen corriendo rápido por los circuitos,  pero por culpa de mi técnica, tienen que correr durante más tiempo.

Cuando las cosas no funcionan y te ves anclado en tu técnica, cuando estoy a un paso de los 40 y puedes cambiar a otra categoría “inferior”, cuando puedes plantearte este deporte de una forma más cómoda y todo el mundo te aconseja que pases a H-40 (Veteranos B). Es entonces cuando no haces caso de nadie y das un salto para subir de categoría. Este año correremos en elite a nivel Regional. Efectivamente, la cabeza, alma fundamental en orientación,  no me funciona muy bien.


Pero no os adelanto más, en la próxima entrada hablare de mis planes para el 2014, en el que espero tener la suficiente fuerza y tiempo libre para llevarlos a cabo todos mis proyectos (o casi todos) 

¡No impacientaros, que pronto os los cuento!

1 comentario:

  1. Magnifico año, ya firmaba yo la mitad. Un saludico y feliz año.

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